Cambio de titular de suministros en pisos de alquiler

Cuando alquilas un piso, uno de los primeros temas que debes de tener en cuenta es el cambio de titular de los suministros (agua, luz, gas, etc.). Se trata de una tarea que, si no se hace bien, puede generar muchas molestias y una deuda importante al propietario. En este artículo te damos algunos consejos para realizar el cambio de titular de los suministros.

Por qué hay que hacer el cambio de titular de suministros

Al hacer el cambio de titular de suministros te evitas posibles conflictos tanto con las compañías como con el inquilino. Las facturas, así como las reclamaciones de pago, irán directamente al inquilino. Por lo que si hay alguna deuda pendiente, el responsable del pago será él.

Es por esto que, en el momento que firmas un contrato de alquiler con un inquilino nuevo, uno de los primeros pasos que se debe de hacer es reclamar este cambio.

Desgraciadamente, aunque el inquilino no realice el cambio ni asuma el pago de sus facturas, el propietario no podrá reclamar la rescisión del contrato de alquiler o solicitar el desahucio sólo por esa causa. Por lo tanto, si te despreocupas de este tema, podrás acabar pagando durante meses los suministros de tu inquilino o solicitando la baja del servicio, con los costes que tendrá posteriormente volver a darlos de alta.

De hecho, es recomendable añadir una cláusula en el contrato de alquiler que permita imponer una penalización al inquilino que no sea diligente en la tramitación del cambio de titular. O igualmente a aquellos que no devuelvan los suministros dados de alta y sin deuda alguna.

Qué debe saber el inquilino para hacer el cambio de suministros

La solicitud de cambio se ha de realizar por el nuevo inquilino o por una persona autorizada por él. Si llamas como propietario a las compañías suministradoras, no aceptarán que tramites el cambio aunque estés asumiendo el pago de facturas que no te corresponden.

Para hacer estos cambios, el nuevo inquilino debe llamar a las compañías suministradoras y proporcionar los datos del antiguo titular (NIF, nombre y dirección del inmueble), así como los suyos propios y los de pago. Es importante saber que para hacer este cambio, no debe haber facturas pendientes de pago.

En muchas ocasiones, sucede que el titular de los suministros es el inquilino anterior y no el actual. En ese caso debes dar los datos del antiguo inquilino al nuevo, para que pueda mencionarlos al tramitar el cambio.

Tienes que tener en cuenta que el nuevo inquilino, como titular del contrato, tiene pleno derecho a cambiarse de tarifa, incluso de comercializadora. Para elegir la mejor opción siempre es recomendable que se informe de las tarifas de cada proveedor en webs especializadas.

Cualquiera de estas gestiones no es inmediata, ya que pueden pasar entre 15 y 20 días hábiles desde el momento en que se solicita el cambio al momento que tiene lugar. Además, hay que tener en cuenta que algunas compañías suministradoras no permiten que se realice el cambio de titular hasta que finalice el ciclo de facturación. Es por ello que es importante que realices una lectura de los suministros el día de la entrega de llaves, para que así puedas refacturar al inquilino la parte correspondiente de la factura en curso.

Cómo hacer el cambio de suministros de una forma más rápida y fácil

Este trámite puede resultar bastante pesado, ya que si se decide hacer de forma telefónica, es normal que lleve entre media hora y una hora por compañía. Por otro lado, el trámite online no está instaurado en todas las compañías y, las que lo tienen, a veces piden datos que es fácil que el inquilino desconozca (cédula de habitabilidad, CUPS del contrato, etc).

Para facilitar este proceso, existen compañías que se encargan de principio a fin de este proceso de manera gratuita. Es una buena manera de asegurarse que el cambio tiene lugar de la manera más rápida y sin esfuerzo para ninguna de las partes.

Qué tener en cuenta en la devolución de la vivienda

Una vez llega la finalización del contrato, debes asegurarte que no quedan deudas pendientes con las compañías suministradoras. Para ello es importente que tramites rápidamente el cambio de titular a tu nombre.

Algunas compañías permiten hacer el cambio antes de finalizar el ciclo de facturación, y otras sólo una vez el inquilino ha pagado la factura en curso.

Para ello tienes que tener en cuenta que tienes que devolver la fianza en 1 mes desde la finalización del contrato. En ese plazo debes saber si hay alguna deuda pendiente, ya que una vez devuelta la fianza, será mucho más difícil saldarla.

¿Quién paga qué en un piso de alquiler?

Es muy común que surjan conflictos entre inquilinos y caseros cuando llega el momento de asumir el pago de algún desperfecto o avería en el piso. Es por ello que queremos dejar claro en este artículo quién paga qué en un piso de alquiler.

Este tipo de reparaciones conllevan un gasto importante. En España se gastan anualmente alrededor de 1.250 de millones de euros en reparaciones de viviendas y más del 20% se da en pisos de alquiler. Los problemas más comunes son por daños por agua (37%), roturas de cristales (21%) y desperfecto eléctricos (8%).

Normativa general

La Ley de Arrendamientos Urbanos dice que “es obligación del casero hacer todos los arreglos necesarios para mantener la vivienda en condiciones de habitabilidad, siempre y cuando el desperfecto del piso en alquiler no haya sido producido por el inquilino. Y esto sin elevar la renta mensual.

Las pequeñas reparaciones producidas por un desgaste de uso ordinario, la LAU menciona que esos gastos son del inquilino.   

¿Quién paga las reparaciones en un piso de alquiler?

Las reparaciones que son superiores a 150 euros, por lo general corren por cuenta del propietario. Siempre y cuando se deban al desgaste habitual, salvo que haya sido causada por el inquilino. Por ejemplo, reparaciones de las instalaciones de luz y agua, electrodomésticos o caldera, las debe de pagar el casero. También debe asumir  la conservación del techo del piso, los suelos y paredes.

Si llegara a aparecer una plaga por el mal funcionamiento de tuberías o por los alrededores del edificio es posible que incluso el Ayuntamiento sea el responsable o la comunidad de vecinos.

Es importante mencionar que si el casero debe de hacer una obra de forma urgente y dura más de 20 días, el casero debe de disminuir la renta en proporción a la parte del piso que no se pueda utilizar.  

¿Quién paga las pequeñas averías?

Los pequeños arreglos por el uso cotidiano del piso en alquiler, es el inquilino quien debe costear esos arreglos. Por ejemplo, cambiar una bombilla, arreglar la correa de la persiana o arreglar los orificios en la pared por los cuadros. Este tipo de arreglos que son menores de 150 euros, son consideradas pequeñas reparaciones de acuerdo a la jurisprudencia. Por lo general es el inquilino quien las asume. Pero también en algunos casos es posible que el propietario y el inquilino lleguen a un acuerdo. En los acuerdos se establece sobre quién sea responsable de esos gastos. Estos tipo de aspectos se pueden detallar en el contrato de alquiler, para que no hayan malos entendido.

¿Quién paga las averías por el mal uso?

Si son daños causados por el mal uso o por algún descuido del inquilino, él es responsable de los gastos. Por ejemplo, estropear un electrodoméstico por no saberlo usar correctamente, o romper un cristal o producir un atasco en los desagües por un mal uso. En caso que el inquilino no se haga responsable de este tipo de reparaciones, podrán ser descontados de la fianza al finalizar el contrato.

La LAU habla sobre pequeñas reparaciones y desperfectos. Pero no profundiza ni da una lista exacta sobre qué le responde a cada uno. Para evitar  malos entendimientos entre las dos partes, es importante leer y comprender el contrato de alquiler antes de firmarlo. En el contrato se pueden establecer ciertas pautas relacionadas a estos sucesos. También, para que no surjan gastos imprevistos, es recomendable contratar un seguro que cubra este tipo de reparaciones. De esta manera se reducen los enfrentamientos entre casero e inquilino y se tiene un respaldo que cubra esos daños.      

¿Quién paga el IBI en un alquiler?

Cuando se habla de IBI y de otras tasas municipales como la recogida de basuras, los propietarios están obligados a pagarlas. El propietario también está obligado a dar de alta los suministros y asumir los gastos que eso conlleva. Igualmente es su responsabilidad el pago de la comunidad de vecinos. En cualquier caso, es imprescindible revisar lo que dice el contrato, ya que en el mismo se ha podido estipular que sea el inquilino quien asuma alguno o todos estos gastos.

Por otra parte, al inquilino se le cobra el Impuesto por Transmisiones Patrimoniales. Y debe de pagar la renta mensual más los gastos de los suministros.