¿Cómo hacer un contrato de alquiler de vivienda?

Cuando pones un piso en alquiler, uno de los aspectos más importantes es la redacción del contrato de alquiler de vivienda. El contrato debe de ser claro y sencillo de entender para propietario e inquilino. En este documento debes manifestar los derechos y obligaciones de las dos partes. De esta manera evitarás que surjan malos entendidos y conflictos en un futuro. En este artículo te explicamos con detalle cómo debes hacer un contrato de alquiler de vivienda.

Cláusulas más comunes

Algunos aspectos que es recomendable que incluyas en el contrato de alquiler de vivienda son:

  • la identificación de las partes,
  • el precio del alquiler y la actualización del mismo,
  • la asunción de gastos
  • la duración, prórroga y terminación del contrato
  • la fianza y garantías adicionales,
  • obligaciones específicas

Debes tener en cuenta que el contenido de las cláusulas nunca puede ser contrario a las obligaciones establecidas por  la Ley de Arrendamientos Urbanos. Además, en caso de no definirse algún aspecto en el mismo contrato, esta Ley determinará cómo resolver cualquier conflicto.

Identificación de las partes

Es importante que detalles los datos personales (nombres, apellidos y número de identificación personal) de las personas involucradas, es decir: la del propietario de la vivienda y de los inquilinos, así como de los avalistas si fuera el caso. También debes identificar la vivienda que vas a arrendar, con su dirección exacta (calle, número, piso, población y referencia catastral). Así como si el piso se alquila amueblado o sin muebles, con garaje, con trastero, etc.

El precio del alquiler

Antes de formalizar el contrato de alquiler de vivienda, debes haber pactado el precio de alquiler mensual. Generalmente, el pago mensual de renta es hasta el día 5 de cada mes. Pero se puede establecer en el contrato otro plazo que previamente ha sido acordado por las dos partes.

Dicho precio únicamente se puede actualizar de forma anual. Dependiendo de la fecha en la que se haya firmado el contrato, se aplican normas diferentes.

En los contratos firmados a partir del 1 de abril de 2015 el inquilino y propietario pueden pactar libremente la actualización de la renta.

Si no se pacta un cálculo específico, pero se estipula que la renta sí que se actualizará, esto se hará en función del Índice de Garantía de Competitividad. Este índice se calcula tomando como referencia el IPC armonizado de la Eurozona en relación con el IPC español en 1999. El Índice de Garantía de Competitividad tiene un suelo del 0% y un techo, inicialmente fijado en el 2%, y que podrá modificarse para coincidir con el objetivo de inflación a medio plazo establecido por el BCE.

En caso de que nisiquiera se mencione en el contrato la posibilidad de actualizar el precio, no se podrá actualizar de ninguna manera durante la duración del mismo.

La asunción de gastos

Existen gastos y responsabilidades que le corresponden al inquilino y otros al propietario. Entre ellos están los suministros, el IBI, gastos de comunidad, tasas municipales, etc.

Si bien por defecto es el inquilino quien asume el pago de suministros (agua, luz, energía, gas), en el contrato se puede estipular que alguno de ellos o todos estarán incluidos en la renta y serán pagados por el propietario.

Por otro lado, el IBI, los gastos de comunidad y tasas municipales son, salvo indicación en contrario, responsabilidad del propietario. Pero de la misma manera se puede estipular que sea el inquilino quien asuma alguno de estos gastos.

Duración, prórroga y terminación del contrato de alquiler de vivienda

La duración de un contrato de alquiler es la pactada entre inquilino y propietario. Si la duración acordada es inferior a tres años, este contrato se prorrogará obligatoriamente cada año hasta que el arrendamiento llegue a una de tres años. Por lo tanto, el inquilino tiene derecho de permanecer en el piso hasta tres años si el quiere, a pesar que el contrato de alquiler de vivienda lo hayas hecho con una duración menor. En caso de que el inquilino no quiera renovarlo, debe notificarlo con un mínimo de treinta días de antelación.

Si ya han transcurrido los tres años de duración, y ni propietario ni inquilino notifican que no desean renovarlo, este contrato se prorrogará un año más. Por lo que si no deseas la renovación, debes de comunicarlo con un mes de antelación al inquilino.

La LAU menciona que el inquilino puede desistir el contrato  una vez hayan transcurrido seis meses desde que se formalizó. Y debe de notificarlo con 30 días de antelación. La LAU también menciona que el propietario puede recuperar la vivienda arrendada para utilizarla como residencia habitual para él, para algún familiar de primer grado o para su cónyuge si hay sentencia firme de divorcio o nulidad matrimonial.

Fianza y garantías adicionales

La LAU establece que es obligación del propietario solicitar al inquilino una fianza que equivale a un mes de renta de la vivienda. Esta te permitirá, al finalizar el contrato, cubrir los daños causados por el inquilino por el mal uso de la vivienda o saldar facturas que el inquilino haya dejado impagadas. Una vez hayas cobrado la fianza, estás obligado a depositarla en la oficina pública correspondiente a cada Comunidad Autónoma. Es muy importante que hagas estos trámites en los plazos correspondientes. Ya que puedes enfrentarte a multas, sanciones administrativas y sanciones civiles.

La ley permite que además de solicitar la fianza legal, puedes pedir garantías adicionales. Estas garantías te cubren frente a posibles impagos o daños adicionales. Pueden tratarse de meses adicionales de renta, adelantos o avales.

En cuanto a los meses adicionales de renta, se puede llegar a pedir un máximo de 2 meses. Con los avales bancarios, generalmente se solicita que cubra entre 6 y 12 meses de renta. Debes de fijarte en las condiciones de cancelación y duración de los avales. Un aval nunca debe de ser inferior a la duración del contrato.

En caso que alquiles el piso amueblado o con la cocina equipada, es recomendable que hagas un inventario sobre lo que tienes acompañado de fotos. De esta manera, cuando se termine el contrato puedes revisar que todo esté en orden y justificar el uso de las garantías para cubrir algún desperfecto.

Obligaciones específicas

Puedes agregar cláusulas específicas al contrato para no entrar en conflicto con tus futuros inquilinos. Por ejemplo, si no quieres que en tu vivienda se acepten mascotas, debes de mencionarlo. Igualmente puedes obligar al inquilino que contrate un seguro de hogar o que cubra el coste de un seguro de impago, u obligarle a que devuelva el piso en el mismo estado en el que se le entregó (paredes recién pintadas, etc).

Estas son algunas de las cláusulas más comunes, Pero dependiendo de tus intereses, puedes agregar las que desees siempre que no sean contrarias a la Ley.

¿Quién paga qué en un piso de alquiler?

Es muy común que surjan conflictos entre inquilinos y caseros cuando llega el momento de asumir el pago de algún desperfecto o avería en el piso. Es por ello que queremos dejar claro en este artículo quién paga qué en un piso de alquiler.

Este tipo de reparaciones conllevan un gasto importante. En España se gastan anualmente alrededor de 1.250 de millones de euros en reparaciones de viviendas y más del 20% se da en pisos de alquiler. Los problemas más comunes son por daños por agua (37%), roturas de cristales (21%) y desperfecto eléctricos (8%).

Normativa general

La Ley de Arrendamientos Urbanos dice que “es obligación del casero hacer todos los arreglos necesarios para mantener la vivienda en condiciones de habitabilidad, siempre y cuando el desperfecto del piso en alquiler no haya sido producido por el inquilino. Y esto sin elevar la renta mensual.

Las pequeñas reparaciones producidas por un desgaste de uso ordinario, la LAU menciona que esos gastos son del inquilino.   

¿Quién paga las reparaciones en un piso de alquiler?

Las reparaciones que son superiores a 150 euros, por lo general corren por cuenta del propietario. Siempre y cuando se deban al desgaste habitual, salvo que haya sido causada por el inquilino. Por ejemplo, reparaciones de las instalaciones de luz y agua, electrodomésticos o caldera, las debe de pagar el casero. También debe asumir  la conservación del techo del piso, los suelos y paredes.

Si llegara a aparecer una plaga por el mal funcionamiento de tuberías o por los alrededores del edificio es posible que incluso el Ayuntamiento sea el responsable o la comunidad de vecinos.

Es importante mencionar que si el casero debe de hacer una obra de forma urgente y dura más de 20 días, el casero debe de disminuir la renta en proporción a la parte del piso que no se pueda utilizar.  

¿Quién paga las pequeñas averías?

Los pequeños arreglos por el uso cotidiano del piso en alquiler, es el inquilino quien debe costear esos arreglos. Por ejemplo, cambiar una bombilla, arreglar la correa de la persiana o arreglar los orificios en la pared por los cuadros. Este tipo de arreglos que son menores de 150 euros, son consideradas pequeñas reparaciones de acuerdo a la jurisprudencia. Por lo general es el inquilino quien las asume. Pero también en algunos casos es posible que el propietario y el inquilino lleguen a un acuerdo. En los acuerdos se establece sobre quién sea responsable de esos gastos. Estos tipo de aspectos se pueden detallar en el contrato de alquiler, para que no hayan malos entendido.

¿Quién paga las averías por el mal uso?

Si son daños causados por el mal uso o por algún descuido del inquilino, él es responsable de los gastos. Por ejemplo, estropear un electrodoméstico por no saberlo usar correctamente, o romper un cristal o producir un atasco en los desagües por un mal uso. En caso que el inquilino no se haga responsable de este tipo de reparaciones, podrán ser descontados de la fianza al finalizar el contrato.

La LAU habla sobre pequeñas reparaciones y desperfectos. Pero no profundiza ni da una lista exacta sobre qué le responde a cada uno. Para evitar  malos entendimientos entre las dos partes, es importante leer y comprender el contrato de alquiler antes de firmarlo. En el contrato se pueden establecer ciertas pautas relacionadas a estos sucesos. También, para que no surjan gastos imprevistos, es recomendable contratar un seguro que cubra este tipo de reparaciones. De esta manera se reducen los enfrentamientos entre casero e inquilino y se tiene un respaldo que cubra esos daños.      

¿Quién paga el IBI en un alquiler?

Cuando se habla de IBI y de otras tasas municipales como la recogida de basuras, los propietarios están obligados a pagarlas. El propietario también está obligado a dar de alta los suministros y asumir los gastos que eso conlleva. Igualmente es su responsabilidad el pago de la comunidad de vecinos. En cualquier caso, es imprescindible revisar lo que dice el contrato, ya que en el mismo se ha podido estipular que sea el inquilino quien asuma alguno o todos estos gastos.

Por otra parte, al inquilino se le cobra el Impuesto por Transmisiones Patrimoniales. Y debe de pagar la renta mensual más los gastos de los suministros.

¿Cómo asegurar la rentabilidad de un piso en alquiler?

Este artículo ha aparecido anteriormente en el blog de enalquiler.com

¿Cómo asegurar la rentabilidad de un piso en alquiler?

La rentabilidad bruta de las viviendas en alquiler en España ronda el 4%. Muy apetecible. Pero diversos riesgos pueden reducir esa rentabilidad hasta en un 90%. ¿Cuáles son y cómo evitarlos? A continuación lo explicamos.

La rentabilidad media bruta de las viviendas de alquiler en España es del 4,2% anual según datos del Banco de España. Sin embargo, esa rentabilidad se puede ver muy mermada a causa de los principales riesgos del inversor inmobiliario: sufrir un impago, tener períodos prolongados con el piso sin alquilar y tener que afrontar reparaciones imprevistas. Estos riesgos pueden suponer una merma de la rentabilidad bruta de entre el 15% y el 90%, dejando la rentabilidad real neta por alquiler entre el 3,6% y el 0,4%.

Hay diversas propuestas en el mercado que ayudan a mitigar alguno de esos riesgos y que están cada vez más extendidas: los seguros de impago, las empresas de alquiler seguro y, recientemente, han surgido nuevas iniciativas proptech que -apoyadas en el uso de nuevas tecnologías- cubren la totalidad de los mismos como es el caso de Rentuos.

Por qué Rentuos garantiza la rentabilidad de tu alquiler

Rentuos alquila y gestiona pisos de alquiler garantizando al propietario el cobro de la renta desde el primer día independientemente de que se sufra ninguno de los imprevistos mencionados.

  • Consigue inquilinos fiables y solventes – si el inquilino da algún problema, Rentuos responde por él.
  • Cobra el alquiler de forma puntual – Rentuos paga cada mes. Tanto si el inquilino se retrasa en el pago como si el piso se ha quedado vacío. Rentuos es el único proveedor en España que ofrece esa garantía durante el tiempo que se busca un nuevo inquilino.
  • Gestiona y asume los gastos del alquiler – Rentuos se encarga de principio a fin de cualquier incidencia que pueda surgir en la vivienda. Sin que el propietario tenga que pagar nada por los arreglos ni realizar ninguna gestión.

Qué ahorro supone Rentuos

  • Si hay un impago del alquiler – El tiempo medio de un desahucio en España está por encima de los 8 meses. Eso conlleva que el importe medio adeudado en pisos de alquiler ascienda a 6.400€ según el Fichero de Inquilinos Morosos (FIM). Para el 4,5% de los propietarios que sufren un impago al año -atendiendo a estimaciones de Mapfre- esto representa una caída media de la rentabilidad bruta del 75%.
  • Si el piso queda vacío – Según un estudio realizado por la socimi VBARE, el tiempo que se necesita para alquilar una vivienda ronda entre los 3 y 4 meses de media en España. Teniendo en cuenta que la duración real de un contrato de alquiler ronda los 30 meses, quiere decir que un piso de alquiler está un 10% del tiempo desocupado. Esto supone consiguientemente un 10% menos de ingresos a descontar a la rentabilidad bruta.
  • Si surgen gastos de mantenimiento – Los gastos de mantenimiento son tan diversos como inesperados. Un cambio de caldera puede suponer 1.500€, el cambio de un electrodoméstico roto 500€, o dar una mano de pintura tras la finalización de un contrato, 900€. Es fácil que, por diversas reparaciones, el coste de mantenimiento de un piso ascienda a 400€/año, lo que supone un 5-6% de la rentabilidad bruta.

Cómo compara Rentuos con otras opciones de alquiler seguro

Gracias a Rentuos el propietario sigue cobrando su renta:

  • tanto en caso de impago hasta la resolución de la sentencia de desahucio,
  • como durante los períodos de desocupación hasta encontrar un nuevo inquilino solvente,
  • como en caso de que haya que afrontar gastos de mantenimiento del piso.
    comparativa rentuos vs alquiler seguroY es que Rentuos no sólo se encarga de la búsqueda de inquilino y de la gestión de incidencias tal y como hacen otros gestores de propiedades, sino que también permite al propietario despreocuparse de la rentabilidad de su inversión sabiendo con seguridad la renta que va a obtener por su piso de alquiler, pase lo que pase.

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